Pavimento vinílico

El suelo vinílico es el pavimento perfecto para zonas húmedas como baños y cocinas, y también para lugares de altísimo tránsito.

Es 100% resistente al agua y tiene una altísima capacidad de recuperación frente a cualquier impacto.

Al ser un material muchísimo más compacto e instalarse pegado o sobre una alfombrilla especial nos aporta la gran ventaja de la reducción frente a los ruidos, tanto por transmisión como por reflexión.

Es un suelo con un gran potencial de agarre, lo que lo hace menos resbaladizo que cualquier suelo laminado. Por esto es ideal para sitios públicos.

La innovación de los suelos de PVC ha llegado para quedarse, con nuevas colecciones con base rígida que mejoran la calidad final de la instalación.

Consulte más abajo nuestras colecciones. Trabajamos con los mejores fabricantes del mercado.

Solicite presupuesto

11 + 9 =

Nuestras marcas

Suelos vinílicos: claves para elegirlos

El suelo vinílico ha supuesto toda una revolución en el ámbito de las reformas: hay una increíble variedad de diseños, es facilísimo de instalar, resulta perfecto para las zonas con mucha humedad (es decir, se trata de una tarima hidrófuga), cuenta con una gran capacidad de absorción de los impactos que minimiza su deformación y, por si fuera poco, sale bastante económico en comparación con otros suelos. Así pues, la tarima de PVC —otra de sus denominaciones— ha llegado para quedarse. Si quieres saber qué debes tener en cuenta para elegir tu pavimento vinílico, sigue leyendo.

 

¿Suelo vinílico de clic o autoadhesivo?

Además del propio diseño de nuestro suelo, uno de los primeros aspectos que deberemos elegir es si queremos un suelo vinílico autoadhesivo o de clic. Por lo que respecta a su resistencia, ambos tipos de suelos tienen prácticamente la misma, pero sus usos varían.

En primer lugar, el suelo de clic requiere estar distanciado de las paredes unos milímetros (entre 5 y 10) para que no se deforme por la dilatación propia de las variaciones ambientales. En ese caso, suelen utilizarse rodapiés para tapar el hueco, pero los rodapiés no suelen quedar bien en las cocinas o los baños, por lo que si se desea cambiar el suelo de alguno de estas estancias, será más conveniente emplear suelos de vinilo autoadhesivos.

Entre los puntos fuertes del autoadhesivo está el hecho de que se puede recortar (se suele vender en forma de rollo continuo); esto es algo que el de clic no permite. Por lo tanto, para baños u otras superficies donde haya elementos que no se pueden o no deseamos mover, este tipo de suelos se adapta a la perfección a los distintos recovecos. El suelo de clic puede instalarse en baños si se hace con anterioridad a la colocación del sanitario o el lavabo y siempre que estos vayan suspendidos, no directamente sobre el suelo.

Sin embargo, donde el suelo de clic gana por goleada es en el apartado del aislamiento. Dado que presenta un grosor superior, ofrece una sensación mucho más cálida al pisar directamente sobre él. Asimismo, para garantizar el agarre a largo plazo, el grado de preparación que requiere el suelo antes de colocar los pavimentos vinílicos de clic es menor que en caso de los adhesivos.

¿Y si estoy de alquiler?

Pongamos por caso que has arrendado un local para tu negocio y quieres darle un nuevo aire, más acorde con tu imagen corporativa. O puede que tu piso de alquiler tenga casi todo lo que buscas para pasar en él una larga temporada, pero el suelo es demasiado frío o no casa en absoluto con tus gustos o con la decoración. En situaciones así, los suelos de clic serán la opción más adecuada, ya que no requieren de ningún adhesivo, de manera que su instalación es totalmente reversible y, cuando dejes el inmueble, podrás retirarlo sin que queden residuos ni desperfectos. Si optas por este suelo, podrás cambiar muy fácilmente cualquier área que pueda haber sufrido algún desperfecto.

Sea cual sea tu caso, deberás tener en cuenta que los suelos vinílicos no deben instalarse cuando el inmueble consta de calefacción por suelo radiante. También suelen ser más susceptibles a la decoloración por luz solar, por lo que comprueba si el suelo va a estar expuesto a esta luz (como, por ejemplo, bajo una ventana o tras un escaparate). A cambio, ofrecen una resistencia a la abrasión superior a la de otras clases de suelos, como los laminados, y pueden ser conductores de electricidad, lo que evita las descargas electrostáticas tanto a las personas como a los aparatos eléctricos. Esto los convierte en la mejor opción para laboratorios, quirófanos, u oficinas donde se concentran muchos ordenadores, entre otros.

En rollo, en forma de loseta, conductor, autoadhesivo o de clic… Sea cual sea la opción que elijas, de lo que estamos seguros es de que tu suelo vinílico cambiará completamente el aspecto de la estancia donde decidas utilizarlo y, gracias a su gran resistencia, podrás disfrutarlo durante mucho tiempo.